Sobre “cuerpoadentro” de Belara Michán


VIAJERA VICEVERSA
un autor lee a otro y viceversa
En esta entrega les presentamos a Eugenia Coiro, autora de Bengala Hotel,
leyendo cuerpoadentro de Belara Michán.
A merced del cuerpo y del lenguaje
cuerpoadentro empieza con minúscula todo junto, como diciendo: las palabras van a ser mías, las usaré, las moldearé para decirte o para intentar contarte lo que veo, siento, me pasa. cuerpoadentro es un viaje de conquista, una travesía hacia lugares desconocidos, una aventura exploratoria unas veces hacia el interior del propio cuerpo, pero otras hacia el cuerpo ajeno, el cuerpo del amado, del deseado.
cuerpoadentro crece desde la aparente inocencia en formas de manzana roja brillante y reluciente sin máculas ni magullones, del olor a limón o la textura de la canela, hasta los gritos silenciosos del no saber o del saber y no poder. El yo poético no evita la duda, no elude sus necesidades, se formula directamente las preguntas que van surgiendo a medida que va quedando enredado, atrapado por la poesía y el lenguaje. Y una vez ahí, con las palabras atoradas inicia un camino hacia fuera, una salida que será forzosamente recorrida con las mismas palabras, un sendero que se va forjando con la sangre, con el cuerpo y con el redescubrir la asignación del sentido de las palabras que nombran el propio ser, el propio cuerpo, y los límites con el Otro.
Las palabras que no alcanzan, que parecen no estar a la altura, no llegar a tiempo para decir el cuerpo del otro mezclándose con el propio, entrando, fundiéndose, el amor. El yo poético atrapado en las palabras y como Pizarnik (más que invitada) destinada u obligada a ir, solo hasta el fondo. Pero en el fondo, en cuerpoadentro no está la soledad completa, no está el desahucio; está el otro, el amado, el deseado, el cuerpo desconocido, por conocer. Están los territorios a explorar con los ojos y con las palabras, están los intentos de conectarse con el exterior mediante el cuerpo y el lenguaje. Y es en este punto del viaje en el que los sentidos vuelven a ser la fuente del conocimiento “vertebra por vertebra” verlo al otro, reconocerlo, porque dos bocas necesitan “la cercanía/ el tibio encastre”.
Finalmente, recorrer el cuerpoadentro escrito por Belara Michán es dejarse llevar en este viaje intenso por un cuerpo que lejos de ser un mero envase de interioridad, es la fuente de placer y el punto de conexión con el amado. Y también un viaje en el que se puede vislumbrar cómo a veces la poesía acorrala al poeta y no lo deja escapar.

Eugenia Coiro

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