Me contestaste * Karina Macció


Me contestaste punto por punto.

No estoy acostumbrada a que me lean así

punto por punto, coma por coma, verbo por verbo, sueño por sueño.

No estoy acostumbrada

las personas leen pero no contestan

callan

mascullan emociones como rocas que raspan.

En cambio, yo me la paso contestando

a las voces que me hablan

y de fondo, mientras tanto,

no me olvido de increpar

a esta lengua madre castellana

que me cobija y me expulsa a la vez

en ella respiro, en ella muero un poco

cada vez que tomo aire

tomo impulso

y no hay poesía, te juro

la vida real es

en esta lengua

amo y deseo en esta lengua

duermo y no descanso en esta lengua

Y vos, qué hacés de ese lado? De cuál? (es mi lado donde estás, no?) (lado de la lengua inquieta, no?)

¿Dónde te detenés para absorber mis letras, mis letras que son tus ojos, tus ojos que ya no son tuyos,

ojos de lengua, hasta que la tinta se funde con tu saliva y te permite esa boca nueva, contestar palabras precisas, relucientes, hidratadas?

Miento:

en ese punto (éste, uno distinto, mojón de viaje) no hay palabras.

Es una bandada de lengua como peces

pecespájaros, decía Julio

porque abajo y arriba es solo un punto (otro) de vista

punto por punto me contestaste

cual tejedora, hilandera, punto por punto

los hilos se entrelazan y la trama qué hace

más que propagarse no sé

Te das cuenta? Quiero enojarme, no puedo

Quiero no asentir, no decirte Es verdad

la mera respuesta conforma un hilo que sigue este tapiz de letras

Quiero, por momentos, ser piedra

permanecer inerte, incólume

no este eco que soy

a cada segundo soy

eco de tu corazón

eco de agua que proyecta el reflejo

otro

puedo ser

otra

tu mejor versión

puedo sostener una ficción porque conozco sus triquiñuelas, porque

qué sentido tiene este continuo respirar si no hay género, tela para cortar, si no le ponemos colores, si no te corrés un poco de tu propio lugar para mirarte mejor?

Qué sentido tiene si no nos podemos reír? Si te miro y no hay complicidad, qué aburrido sería

Qué sentido tiene si escribo y no contestás?

Querría no esperar nada, pero es al revés.

Me doy cuenta de lo extraño de punto por punto, risa por risa, idea por idea, chocolate por palitos, mate por mate.

Me doy cuenta de que somos turistas de lo serio, de la sangre y los documentos:

entramos extranjeros, hacemos un papel

estamos y nos vamos estando

vivimos saliendo, horadamos cada hora

un agujero acá, otro allá

abrimos boquetes como bocas en las paredes, muros de tiempos que percudimos

a fuerza de golpe y absurdo

nos empiezan a hablar, nos quieren crear.

Escuchamos, leemos, intentamos una respuesta para nacer

te miro, me ves, y al contrario también

punto por punto, accidente por accidente, lago por río, espuma por nube.

Hay primavera feroz

solo queda

dejarse llevar

escribir.

Karina Macció, 2016, inédito.

 

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