Néstor Cheb Terrab por Celeste Galiano para La Opinión


“En un topacio, depende de la hora del día, pueden caber una noche estrellada o una perla”, descubre en un reflejo Néstor Cheb Terrab (1960), poeta. En su obra “se filtra, inevitable, la Naturaleza de un modo ecológico”, explica.

Vivir en verde

Crepitar de hojas y zumbidos, un hombre canta la vigilia, duda de su sombra. “La fauna de un topacio” (Viajera Editorial), poemario de reciente publicación, fue escrito por Néstor en viaje. Uno de los destinos fue Cusco, Perú.

-¿”Viajar es vencer”, como creían los árabes?

-Para mí, nada más lejano. Viajar es redescubrir las cosas que nos llaman la atención e interactúan con nuestras experiencias previas para ir transformándolas. Es la oportunidad de sorprenderse con vivencias nuevas que resignifican otras. Un espejo de dialécticas entre interior y exterior.

-¿Qué esconderías en un silencio?

-Una foto de cuando era chico en la playa con mis padres y mis cuatro hermanos. Y otra de mi familia, cuando estaba casado y mis hijas pequeñas me peinaban y despeinaban mojando mi pelo incansablemente en un atardecer al borde de una playa. Además  escondería un caracol para que el mar siga presente.

-¿Cuáles fueron las primeras sensaciones de la Naturaleza que te maravillaron?

-Recuerdo andar a caballo en Córdoba y bajar para juntar piedras de mica con formas y brillos mágicos. El mar también me atraía, al punto que me escapé de mis padres y casi me ahogo. Siempre me gustó proteger a la Naturaleza. Luego, con los festivales de poesía, comencé a viajar más y a visitar lugares místicos en los cuales me inspiro.

El hilo hace de frontera, Celeste Galiano

Desde la médula

  • “’… el río se absorbe/sopla hacia adentro…’”, propone Néstor y el lector se percibe arrastrado por la corriente.
  • Apoyos: “Parado/en una piedra/más pequeña que los pies/para atrapar fantasías que nadan/en el fondo”,arriba con la claridad de quien ama “la Naturaleza, los sentidos, el movimiento, los aromas, los colores, las formas, los amigos, el arte, la poesía”, pero por sobre todo “a mi familia toda y especialmente a mis hijas”.
  • Imprescindibles: “No podría respirar sin música ni vivir sin practicar yoga”. Atento al ritmo y la flexibilidad, alterna cada verso con su pausa natural.
  • ¿Dónde?: “Escribo muchísimo en el momento en que viajo y en los lugares. Después, el proceso de reescritura es bastante riguroso”.
  • Adiós, “ismos”, adiós: Néstor rechaza “populismos, autoritarismos y organismos” internacionales cuyos integrantes anteponen compromisos y objetivos personales mientras subsisten la ignorancia y el hambre. Además, alerta sobre quienes utilizan la memoria de hechos acaecidos en beneficio propio.
  • Topacio a la mexicana: tras conocer “La Fauna…” la autora jalisciense Rossana Camarena (1968) escribió un nuevo libro titulado “De Fragmentación”.
  • Enfoque: “En mi poesía intento no juzgar sino que aparezcan ciertos contrastes o reflexiones… ‘no cabe el agua del mar/en una mano’. El infinito o el enigma caben en una palabra que está resonando, en las transparencias o reflejos del topacio o de su estrella”.

 

Por Celeste Galiano para La Opinión.

Enlace a la nota: http://periodicolaopinion.com.ar/nestor-cheb-terrab-bitacora-poeta/

 

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