Ignominia * Cristina Eseiza


 

 

Ignominia.
-¡Oh, qué mano tan blanca y delicada!
-¿A dónde vamos?
-No sé…
-Pero estamos yendo…
-Estamos, estamos. Tenés miedo.
-No, tengo pudor… e ignominia.
-¿Ahora?
-Antes. Mirá la trinchera.
-No mires para atrás, seguí caminando.
-No puedo, me da pena.
-¿Pena de qué? Vive.
-Pero ya no tiene a quién preguntarle cuándo es temporada de alcauciles, ni cómo sacar manchas de óxido, ni que pasó con el tío Gabino que era borracho perdido, ni en qué momento se le cayó el ombligo. Hice un verso.
-¡Oh, qué mano tierna y temeraria!
-Ahí está, fue cortito el trayecto.
-Sí, breve… y definitivo.

 

 

Cristina Eseiza, 2018.

Van Gogh

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