Meditaba Cortés – Jan De Jager


(si es que puede llamarse “meditar” la feroz lucidez donde-pone-el-ojo-pone-la-espada
de este hombre),
meditaba que no es necesario conquistar el territorio
sino apenas
apoderarse del mandamás y dejar todo el resto en su sitio:
un transplante de cabeza.
Esta estrategia, que le funcionó muy bien
(hasta que Carlos V la aplicó con él, burlador burlado),
esta estrategia tuvo varios imitadores: 1. Obviamente, Pizarro,
2. las otras potencias
coloniales europeas, que no meramente imitaron, sino que subieron la apuesta y en vez de tan solo apoderarse de los mandamases locales,
los hicieron sus socios comerciales,
3. los generales latinoamericanos, que a la hora de dar un golpe,
a la hora de tomar el poder,
en lugar de jugarse el pellejo en una guerra cuerpo a cuerpo, prefirieron casi siempre
–durante 200 años prefirieron– los golpes de palacio.

 

Jan De Jager, Relámpagos Vol. 3.

Viajera, 2019.

 

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