Andrea Larrieu para Un año de sensaciones


 

Un abrazo que me envuelve al brotar las lágrimas
lluvia tenue en la aridez insoportable
que arranquen esa muela enferma haciendo latir mis nervios
una hoguera encendida en el paisaje gélido
inspiración repentina con las palabras que faltan
la mano para aferrar en el momento de la caída
acostarme y sentir que los músculos se ablandan
la voz familiar que me rescata de una soledad oscurecida
hundir los pies en agua fresca después de dar tantos pasos
la mirada compasiva entre ojos inquisidores
el llamado que te dice mami ya llegué
líquido refrescante en la garganta marchita
el momento cuando descubro que el dolor me abandonó.

El alivio llega en un suspiro
simple, majestuoso, efímero
bálsamo purificador
un motivo para respirar hondo
y seguir.

 

 

Andrea Larrieu, 2019.

 

 

Foto: Ricardo Czikk

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