Mónica Rosenblum * 18/12 en Casa Colombo


Mónica Rosenblum (La Paz, Bolivia, 1960).
Publicó Última Piedra (Tierra Firme, 2002), Umbral (pájarosló editora, 2008), Mantra de palo (Tocadesata, 2011), verde va con fucsia (La Parte Maldita Ediciones, 2012), el caso peralta o por hache y por bé, (Zindo & Gafuri, 2015), la cuestión del pellejo (Alto Pogo Ediciones, 2015). Textos suyos fueron publicados por Revista Plebella, Color Pastel, Poesía Manuscrita, Vallejo & Co., Martes Verde; entre otras antologías y publicaciones independientes.
Coordina “Dorsal: Ciclo de lecturas” y co-coordina el taller literario “La poesía (NO) es para mí”.

IV

dos rayos de luz
se encienden en tu pelo
y disparan
una foto perfecta

pelear para
reconciliarse
para
entonces
decir:
yo no pienso eso
lo dije desde el fuego
pero acá, en el tibio lago
de muchos de mis días
pienso lo opuesto
y ahí se sucede
la cadena
de buenos atributos
nos embarcamos
a pelar la cáscara
de ese fruto
en una infinita
espiral benevolente

pelear y
reconciliarse
y
entonces
decir el amor

¿cuánto
(¿coraje?)
conlleva
decir el amor?
un ácido
para derretir
las aduanas mentales
las malezas
del corazón
fundir las durezas
enfundar la lanza
en lo vulnerable
y salir así
así, salir
¿es eso el coraje?
¿un corazón sin blindaje?

(2019, inédito)
+++
V

tenías razón:
el tiempo pasó
y en las riberas
la vida floreció

hay una vocecita
te dije casi en un susurro
y me interrumpiste:
-yo no la escuché
te miré sorprendida
-no la escuché
repetiste
asintiendo levemente
con tu hermosa cabeza
y cabellera negra
o casi negra
que vos tanto
querés lacia
como si alaciarla
fuese a ordenar lo que
está desordenado
o lo que no terminás
bien de comprender

a lo mejor
eso lo heredaste de la abuela:
ella no deja de estirarse el pelo
qué será lo que necesita
tanto planchar alisar tener liso
sin una sola arruga o pliegue
y no puede

¿acaso todo y todos
en algún momento
nos doblamos
inevitables?

algo se nos sale de caja
una punta un borde
un despliegue
un desborde
algo desencaja
algo se desliza
se desplaza

(inédito, 2019)
+++
junio 2019

I

sueño con un nombre y una frase: alma bancaria. alma bancaria. ¿un alma que banca? ¿bancar con el alma? busco en google el nombre y apellido: David Erlich. lo escribo sin hache porque así lo soñé. google lo modifica. Ehrlich. ok. la hache es muda. eso ya lo sabemos. voy a su twitter y leo su Rt: Cuando miramos a Auschwitz vemos el final del proceso. Es importante recordar que el Holocausto, en realidad, no comenzó con las cámaras de gas. Ese odio se desarrolló gradualmente a partir de palabras, estereotipos y prejuicios; a través de la exclusión legal, de la deshumanización y de la escalada de violencia. la traducción es mía. no mía en el sentido de pertenencia, sino que la hice yo. esto último no es importante, pero se estila decir así. muchas cosas se estilan que no son importantes y está en cada unx seguirlas o no. esto yo decido seguirlo. en cambio mayúscula después de punto, no. no tengo ganas de seguirlo. no veo que seguir esa norma haya cambiado algo en algún área. entonces democraticemos las letras. todas iguales. no hay jerarquías. punto. alma bancaria alma bancaria. aria.

(inédito)

+++

[…] 4:8 Caín dijo a su hermano Abel: «Vamos afuera». Y cuando estuvieron en el campo, se abalanzó sobre su hermano y le mató. 

¿cómo es vamos?
¿cuál hilo
hilacha
cuál lazo
cuál nosotros?
¿vamos juntos?
¿vamos vos y yo
afuera
a matarte?
¿matar es afuera, Caín?
¿por qué?
¿por lejos, por solos
por los padres
por la serpiente
por la manzana
por los gusanos?
¿es eso?
¿dudaste, Caín?

ah, cómo querríamos
cuánto querríamos
saber de tu previa

¿a qué ritmo caminabas?
cada paso asentaba
el sello
en la tierra
derecha sí
izquierda voy a hacerlo
sívoyahacerlosívoyahacerlo
¿fue así, Caín?

¿de niños
armabas tus torres
y Abel te las demolía?
¿las hilvanabas
hasta el cielo
y de un soplido
te las derribaba?
¿es eso?
¿a babel
jugaban?
¿te voy a matar
le premonizabas?
¿miraban el cielo?
¿por repartija
de estrellas
peleaban?
¿y esa noche?
¿o fue de día?
¿miraste el cielo?
¿lo viste?
¿Abel miró?
¿miró?
¿qué miró?
¿volviste tu cara
para ver la suya?
¿dónde guardaste
su dejarse hacer
su dejarte hacer?
¿y en qué preciso lugar
decidiste detener
la marcha?
¿ya lo habías marcado?
¿o se te detuvo?

mudo
nudo
de una trama
suprema
¿trampa?
¿lo ves así, Caín?

a veces duele
menos
ser objeto
que sujeto

¿sujetaste a Abel?
¿se sujetó de vos?
¿cómo pasaste
de vamos a voy?
¿cómo te miró él
cuando lo supo?
¿cuándo lo supo?

¿y los cuerpos?
¿los cuerpos juntos?
tantas veces
los cuerpos hermanos
¿y entonces?
¿y aquella vez?
¿se desprendió?

¿pudiste desprenderlo
cuando se desprendió?
¿o todavía?

¿y entonces?

¿cómo lo llevás, Caín?

(la cuestión del pellejo, Alto Pogo,2016)

 

 

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *