La luna del 20 * Gloria Candioti


Hay acontecimientos que cambian el mundo, como la llegada del hombre a la luna el 20 de julio de 1969. Evento que vimos en un pasillo, a través de la puerta de la habitación donde mi hermana estaba aislada porque tenía hepatitis. Para no contagiarnos, mis hermanos y yo acampábamos con colchones en el escritorio de papá. De noche, jugábamos campeonatos de formas chinas con manos y pies en la pared blanca porque la tele se había cambiado a la habitación de la enferma. La noche del 20, mis tíos y primos también vinieron a casa. Cenamos hamburguesas a la parrilla mientras esperábamos que llegara la hora. No tuvimos más remedio que apretarnos en el pasillo para ver la tele. En la Argentina se vio a la madrugada. Yo me había quedado dormida en un sillón. Mamá me despertó. Vení a ver esto, no te lo pierdas. Cuando llegó el momento, todos alunizamos desde la puerta de esa habitación. Esa noche algo cambió para el mundo. Años después, volví a tener esa experiencia: 11 de septiembre de 2001, el atentado a las torres gemelas en Nueva York. Estaba en la casa de una amiga estudiando. De pronto, el marido gritó desde el otro cuarto, ¡vengan a ver esto! Presenciamos en directo el atentado. Pensé: el mundo acaba de cambiar. Cuando iba de camino a casa, la tarde era de un azul claro, llena de silencio y cantos de pájaros, pero yo volví a sentir el miedo antiguo del mal que acecha.

 

Gloria Candioti, Ventanales.

 

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