Oh, latido * Ernesto Carnevale


 

 
Rebotan las cosas
una por una
entre muchas voces
que se estancan en el seto
donde la sombra
descansa sobre las ramas.
Entre piedras y hojarasca
yacen en la escarcha consumidos
colores puros
esperando ser
llamados por su nombre.
Y yo te siento
corazón que lates
en el vacío de las manos
que aprieto con fuerza
para que no te vayas.
Y cuántas veces te dije adiós
percibiendo que pulsabas.
Con tantas espinas
en la carne
triste espero ante tu puerta
para escuchar tus palabras.

 

 

Ernesto Carnevale, Viviendo.

Viajera, 2015.

Traducción de Mario Francisco Benvenuto.

 

Pritzl