Categorías
Autores invitados

Hernán Lucas en La Otra * 5/6

 

 

El cadáver de un día de sol
podría canjearse
por tres muescas
en el telón ondulante
de la tarde ¿tipa?
árboles de copas rubias.

De Un tapado arena. Alción. 2005

 

 

El calendario trae
la memoria de la fuga
la súbita aparición de rombos
azules y blancos en cada solar.
De tu recuerdo aun
retirándose de vos
dimana el desaliento.

De Prosa del cedido por el oro. Paradiso 2007

 

 

Hagamos las cosas bien, che
dice el que habla como el justo
no el que come como nosotros
manijas de sal y fuego, a él
en cambio le habíamos preparado babilonias
pero se retrasaba el muy justo, y no venía más

vivificábamos las babilonias como podíamos,
en la espera lo imaginábamos
evolucionando como loco
hasta la butaca sonriente
con el sol y con la luna alternados
haciendo palabras al oído de sí mismo
palabras que por carbono aparecen
como ganchitos tatuados
por positivos ganchos habla el justo
alucinándolo lo empiezan a ver bien
con sus ganchos
con su overol de diamantes
que sólo vieron en su mambo negativo:
sol, luna, diamantes, como capsulitas pálidas
vivificando a los besos las babilonias
no desmoralizados aún
porque a nuestra imaginación
el justo se veía se veía se veía impresionante
lo imaginábamos y ya aparecía flúo
en la pantalla del otro mientras vivificábamos
a fuego sal y carbono, a bacteriazos mejorados
las babilonias para el justo, para su gusto
con nuestra boca, en la pantalla
ya se veía, la babilonia, toda laqueada

y cuando llegó éramos dos calas en ramo
y le abrimos el pesebre de nuestras bocas
y nos echó el lobo de su mirada justa
a perderse en la babilonia que le habíamos tendido.

Inédito

 

 

Aquilea no tiene puertas, su entrada es como una gran pantalla. Muchas veces me quedo mirando esa pantalla, con el ficus en el borde, más allá los autos y la vidriera de enfrente. Siento que pierdo el tiempo, pero es difícil dejar de mirar. Si estoy sentado detrás del mostrador e inclino la cabeza a cuarenta y cinco grados veo lo que tengo más cerca: el monitor de mi computadora, a noventa veo el ficus que está en la entrada, y si hago foco más allá, aparece la calle. La luz azul de un patrullero esperando el semáforo titila como una flor en la cadera del vestido de novia que se exhibe en la vidriera de enfrente. Desde ahí, tal vez alguien o algo mire para este lado, y en ese caso en su pantalla estaremos el ficus, las mesas de libros, los carteles colorinche, los tres ventiladores, la computadora y yo.

De Aquilea. Crónicas de una librería. Bajo la luna 2013

 

 

Hernán Lucas nació en Buenos Aires en 1974. Publicó: Un tapado arena (Alción, 2005), Prosa del cedido por el oro (Paradiso, 2007), Aquilea. Crónicasde una librería (Bajo la luna, 2013) y Una película vuelve a casa (Paisanita 2017).

En 2007 abrió la librería Aquilea.

Co-coordinó los ciclos literario/musicales Noches Humbert Humbert y Función Privada en librería Aquilea.

Junto con Marcos Martínez co-dirigió los documentales experimentales en video: Social, Edificio y Cámara fría.

Es licenciado en Artes por la Universidad de Buenos Aires.